sábado, 10 de julio de 2010

las luciérnagas saltan de la mano
las moscas quieren salir a las trompadas
las ventanas cerradas
el flash, un humor
dos
al menos un amanecer
debería cautivar
por lo menos una vez
y tapemoslo

viernes, 9 de julio de 2010

Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del humo.
Todo ha quedado allá, las botellas, el barco,
no sé si me querían y si esperaban verme.
En el diario tirado sobre la cama dice encuentros
diplomáticos,
una sangría exploratoria, lo batio alegremente en cuatro sets.
Un bosque altísimo rodea esta casa en el centro de la ciudad,
yo sé, siento que un ciego está muriéndose en las cercanías.
Mi mujer sube y baja una pequeña escalera
como un capitán de navío que desconfía de las estrellas.
Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche.
Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran a la ventana que tengo a mi espalda.
esto no está escrito, lo estoy redactando involuntariamente en el momento.

hay una pasividad en mi cuerpo que decide mostrarme realmente como soy.
no me importa inmiscuirme en los sentimientos.
realmente lo que me importa es sonreir, llorar, enojarme, aliviarme, gritar, callarme, decir y etc.

como algun que otro martes que uno llega a cierto punto en su vida en el cual se da cuenta que "es" a medida que se deja ser.

por mas que parezca sensillo, lleva mucho tiempo. pero para nada me refiero al tiempo real, contado con segundos, minutos horas, sino un tiempo completamente subjetivo, un tiempo del que somos dueñas todas y cada una de las personas.

pero ya me perdí. porque me puse a pensar. y estas cosas no se hacen pensando.

En la campiña sentada está mi abuela luciana
Que aunque está vieja y cansada tempranito se levanta
Justo al cantío de un gallo y al toque de mi guitarra
Ella se viste de blanco pa´ la faena del día.

Y antes de coger la calle pa´ casa de sus vecinos
Le pone un vaso de agua al ángel de su marido
Y pa´ que nada le falte en el transcurso del día
Saca su pañuelo rojo y un poco de agua bendita.

viernes, 2 de julio de 2010

cuaderno negro

supongo que ese hombre, que pisaba con desdén su orgullo planchado sobre la pared, explícito de su cordura respetuosa humilde y graciosa, no era mas que una diapositiva neutral de un sueño de otoño en un rancho del campo del dolor y el placer-.

miércoles, 30 de junio de 2010

inoperante interrogante

dónde, el tiempo que no espera

dónde, la espera que ayuda

de dónde, la ayuda que no espera

cuántas, las veces sin dónde

cuánto el mal necesario

martes, 29 de junio de 2010